SOBRE NOSOTROS

En relación con la Troika, ni el pueblo ni los estados individuales de la Unión Europea son soberanos. El rescate económico está siendo aceptado a cambio de la pérdida de la soberanía popular. La moneda de cambio de estos supuestos ‘rescates’ viene en la forma de control neoliberal, recortes salariales, recortes de pensiones, subidas de impuestos, despidos, y todo tipo de privatizaciones. Son los ciudadanos de Grecia, Irlanda, Portugal, España, Italia y Chipre los que están pagando por los problemas sistémicos de la economía y los errores cometidos por las instituciones financieras. Los tratados de la Unión Europea han impulsado el ascenso de la extrema derecha, y se han convertido en un medio para anular el control democrático sobre la producción y la distribución de la riqueza. Jean-Claude Juncker, presidente de la Comisión Europea, afirma claramente: “No puede haber ninguna decisión democrática contra los tratados europeos”. La situación de Grecia ha demostrado también que el Banco Central Europeo no es ni independiente ni apolítica. Al servicio de los banqueros y sus agentes políticos, está listo para suprimir cualquier democracia con solo apretar un botón. Los gobiernos, en lugar de ceder a las exigencias de democracia de los ciudadanos, utilizan la brutalidad para acabar con su resistencia. Estas son políticas que sacrifican los intereses de la mayoría en beneficio de los intereses de una pequeña minoría.

La Consultoría de Desobediencia Fiscal a la Troika es una herramienta basada en la desobediencia civil utilizada por varios movimientos de independencia. Como el ex ministro de Finanzas griego Yanis Varoufakis dijo, la Troika, sus rescates y memorandos “tienen un carácter colonial”. La Resistencia fiscal fue una de las estrategias de desobediencia civil que llevaron a la independencia de la India del Imperio Británico. El proyecto replica la misma estrategia de respuesta y resistencia, dirigidas directamente a la Troika, que han llevado a cabo ‘golpes’ contra varios gobiernos de la UE. En la conferencia anual del Partido Popular Europeo, del cuales Fine Gael es miembro, Taoiseach Enda Kenny evocó el término sí mismo, comparando la llegada de la Troika a Irlanda con un “golpe de estado no sangriento”, que dio lugar a las duras decisiones económicas tomadas.

En este contexto proponemos la desobediencia civil como una acción en contra de una serie de decisiones tomadas por los poderes del Estado que afectan a nuestros principios democráticos. Como individuos – como seres libres – tenemos en la desobediencia civil y el auto-empoderamiento dos herramientas clave de acción política. Como ciudadanos del mundo, tenemos una responsabilidad de tratar de hacer que el mundo en el que vivimos y en el que actuamos refleje nuestras ideologías y principios democráticos.

El establecimiento de la Consultoría de Desobediencia Fiscal a la Troika no es sólo una propuesta de desobediencia civil coordinada, sino que es también una estrategia de acción que quiere profundizar en una visión del mundo que se ha comprometido con el auto-empoderamiento. Por eso hemos construido un proyecto en torno a la desobediencia económica – acciones de desobediencia civil encaminadas a liberarnos a nosotros mismos del poder económico privado o estatal, y para derivar nuestros recursos del sistema económico actual hacia construcciones alternativas para el bien común.