ANTECEDENTES DE LA DESOBEDIENCIA

“Cuando la injusticia se convierte en ley, la rebeldía se convierte en obligación”. Thomas Jefferson

“Cuando uno se da cuenta que obedecer leyes injustas es contrario a la dignidad humana, no hay tirano que pueda esclavizarnos”. Gandhi

¿QUÉ ES LA DESOBEDIENCIA CIVIL?
La desobediencia civil es una práctica pública – un desafío no violento, consciente y político a una ley o una orden de la autoridad que se considera injusta a la sociedad civil de que se trate. El reto trata de invalidar la ley, inaugurando un nuevo orden en su lugar, y en el que los derechos sociales y civiles negados formalmente sean reconocidos. En muchos estados nación contemporáneos, las formas de expresión política se limitan a los ciclos de voto de 4 años y los canales institucionales que no tienen mecanismos directos de participación y consulta. En tales circunstancias, la desobediencia civil se convierte en una herramienta esencial para exponer y expresar el rechazo a las políticas injustas.

Algunas de sus características:

1. La desobediencia civil es ejercida por personas conscientes que están comprometidos con la sociedad en la que operan. Ellos son (como lo denomina Hannah Arendt) cualitativamente importantes minorías – activos como críticos de ciertas decisiones políticas que han hecho su camino en la ley. El esfuerzo realizado por quienes ejercen la desobediencia civil es de carácter intenso, y va más allá de la formación tradicional y ejecución de la voluntad política. Los ciudadanos que practican la desobediencia civil tienen una capacidad de imaginar un mejor orden social y en sus manos la desobediencia civil se convierte en un procedimiento útil y necesario.

2. El comportamiento de estas personas no está motivada por el egoísmo, sino por el deseo objetivo de aprobar propuestas que mejoren la vida en la sociedad. Sin embargo, esto no pasa por alto el hecho de que a veces intereses personales o corporativos pueden coincidir con el foco principal. Sin la implicación sería imposible consolidar un movimiento de desobediencia civil que se limitara a la promoción de intereses estrechos.

3. Los ciudadanos que practican la desobediencia civil sienten la coalescencia aguda de pensamiento y acción. Más que teórico, su práctica se considera como uno de deber cívico, una demanda que les viene de convicciones con un valor objetivo y constructivo.

4. La práctica de la desobediencia civil debe ser pública – en sus operaciones abiertas, sus practicantes tienen como objetivo convencer a cada vez más ciudadanos acerca de la justicia de sus demandas.

5. Con el fin de lograr el cambio social, la desobediencia civil requiere una violación de las normas jurídicas dentro de un sistema democrático que puede ser moralmente reprobable y legalmente – normas que por su naturaleza se presentan como válidas y se aplican con rigor. La desobediencia civil no sólo viola estas normas legales, además se esfuerza en lograr un cambio de políticas, y debe funcionar fuera de los canales ordinarios que sustentan el sistema político.

ANTECEDENTES DE LA DESOBEDIENCIA CIVIL
A mediados del siglo XIX, los EE.UU. entraron en guerra con México. El Escritor y ecologista Henry David Thoreau fue detenido y encarcelado por el estado de Massachusetts en 1846 por falta de pago de su contribución urbana durante un período de seis años. Su negativa a pagar se basa en su creencia de que el gobierno se equivocó al apoyar un conflicto militar con México. El esperaba utilizar su acción de evasión fiscal y el tiempo en la cárcel para aumentar la conciencia acerca de la guerra, así como la cuestión más amplia de la esclavitud – y para animar a otros a protestar de la misma manera.

El encarcelamiento de Thoreau inspiró el ensayo “Desobediencia Civil”, un texto que pasó a tener un profundo impacto en activistas posteriores. En el apogeo de la guerra irlandesa por la tierra en 1880, alentado por la Liga de la Tierra de Charles Stewart Parnell, los inquilinos en Co Mayo rechazaron a su arrendador el Capitán Boycott cuando se negó a reducir los alquileres inflados. Boycott fue condenado al ostracismo por toda la comunidad, y su nombre fué absorbido rápidamente en el lenguaje como un concepto para la protesta pasiva. La Marcha de la Sal en 1930 de Gandhi, en el que llevó a decenas de miles de seguidores a no tener en cuenta el monopolio de la sal británica y cosechar su propia sal, era otra protesta no violenta para resistir una política injusta. En 1956, a raíz de la negativa de Rosa Park para pasar a la parte trasera del autobús en Alabama, y del boicot de 381 días al sistema de autobuses de Montgomery por la comunidad negra, puso fin a la segregación en los autobuses públicos.

Desde el vertido de té al mar por 200 patriotas durante la fiesta del té de Boston en 1773, a la negativa de 18 millones de ciudadanos del Reino Unido a pagar su impuesto de empadronamiento a principios de 1990, los actos históricos de desobediencia civil han negado las leyes injustas colectivamente, públicamente y pacificamente.

Haz clic aquí para 8 casos de desobediencia: el Partido del Té de Boston (1773), Henry David Thoreau (1846), Boicot de la Liga Irlandesa de la Tierra (siglo 19), La Marcha de la Sal (1930), Boicot al sistema de autobuses de Montgomery (1955), protesta contra impuesto de empadronamiento (1989), Crickhowell: La ciudad de impuestos justos (2015) y FairCoop (2006-2008).

CONTRATO SOCIAL
El contrato social es un concepto filosófico y político que une a un individuo a un sistema social. Este contrato no es realmente un contrato, ya que el individuo nunca se le ha dado como opción legal la elección de no firmar. La ‘Desobediencia Integral’ implica romper este imaginario contrato social entre un individuo y el estado o territorio en el que viven, con el fin de hacer un nuevo contrato social con una comunidad en la que el individuo está realmente integrado.